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Entre los desaparecidos uruguayos retenidos en
el Estadio Nacional de Chile en 1973 recuerdo la aparición del Canario.
Apenas había iniciado su exilio en tierras chilenas cuando el golpe
de estado se lo llevó en un arresto masivo. La furia militar, escrupulosamente
paranoica y xenofóbica, lo hizo testigo presencial del fusilamiento
de varias personas que hablaban con acento argentino. Cuando le
llegó el turno de su interrogatorio el Canario había entendido que
su única opción de sobrevivir era la de hacerse el mudo. Le creyeron
chileno. Estas y otras confusiones le permitieron llegar vivo al
Estadio Nacional, por ese entonces convertido en notorio centro
de detención.
El Canario contó que a veces se encerraba en un baño o se perdía
en un rincón apartado para pronunciar algunas palabras. Dijo que
escuchar su propia voz le ayudaba a saber que no se lo había llevado
la locura.
Yo tuve una sola charla con él. Mirábamos las gradas llenas de prisioneros
y el campo de fútbol vacío. Grandes regaderas giratorias escupían
rítmicamente agua sobre el césped. Miles de personas desparramadas
en pequeños grupos se cocían al sol esa primavera, la mayoría sentadas
y sin actividades aparentes.
Por encima de las últimas gradas veíamos las cumbres doradas y solitarias
de la cordillera. Era el atardecer. Teníamos como siempre sed y
hambre.
El Canario me habló de su amiga (se habían perdido de vista el día
del golpe y él no sabía de su paradero). Me dijo que la amaba. Y
me dijo que la amaba aún cuando a veces ella caía en un pozo al
que él no tenía acceso. Me dijo que la amaba siempre. Entre frase
y frase volvíamos al silencio y a mirar las regaderas, el césped
humedecido y las montañas. Cambiábamos de posición nuestros cuerpos,
descruzábamos una pierna, apoyábamos mejor un brazo y tratábamos
de no pensar mucho en la dureza del cemento.
El Canario recordó a las risas una antología de la poesía alemana
de los años veinte en la cual había leído que "...cuanto más poderoso
eres, más te sientes obligado a ser elegante". Sin parar de reírse
también recordó que decía: "Es muy difícil trabajar lo mejor que
puedes y al mismo tiempo despreciar tu trabajo".
Las regaderas giratorias tenían por momentos un poder hipnótico
en todos nosotros. El breve perfil de la cordillera tostándose al
atardecer, otro.
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La serie de instalaciones llamadas "The living-room" aparecieron
en contextos variables a lo largo de varios años. Fueron formalmente
concebidas para desarrollar un proceso de organización de ideas.
The purposeful neglect of the painstakingly and devoutly accomplished
mbari houses with all the art objects in them as soon as the primary
mandate of their creation has been served, provides a significant
insight into the Igbo aesthetic value as a process rather than product.
Process is motion while product is rest. When the product is preserved
or venerated, the impulse to repeat the process is compromised.
Para trabajar con una obra que se pretendía fuera porosa formal
y contextualmente, he partido de un par de preguntas básicas. Una
de ellas la de la construcción de un "yo" (self) o sujeto, que fluctúa
entre áreas aparentemente contradictorias (lo privado y lo público,
lo analítico y lo espontáneo, lo introspectivo y lo académico).
The decentered self is out of harmony with a society still based
on central authority.
Sabía que para eso debería trabajar con el encuentro entre la sala
de estar y la sala del museo. En la tradición de la clase media
urbana y global, la sala de estar es el lugar básico de construcción
de un "yo" familiar privado.
Because of a lag in the development in the anthropology of non-tribal
societies, we tend to relate ethnicity with the "primitive". WASPs
are not "ethnic"; "ethnic art" is only produced by dependent "minorities".
Therefore it is expected that they be at least somewhat "primitive"
in order to be themselves.
Por otro lado, el espacio del museo representa públicamente valores
y funciones del ser social a través de la organización de objetos,
relatos o recorridos.
The world of art stands in opposition to the world of daily life,
like the sacred to the profane. The untouchability of the objects,
the religious silence imposed on visitors, the puritanical asceticism
of the furnishings, which are always rare and uncomfortable, the
nearly systematic rejection of anything didactic, the grandiose
solemnity of decor and the decorum, with the colonnades, the vast
galleries, the painted ceilings, and the monumental staircases all
seeming as if they were designed to reflect... a passage from the
profane world to the sacred world.
Entiendo que todos vivimos en una permanente construcción de referencias
para definir y habitar lugares de "lo propio" y de "lo otro".
La voluntad sistemática de identificación con el otro debe ser
simultánea a una negativa obstinada de identificación consigo mismo.
En particular, ordenar el mundo en función de sistemas de categorías,
es un fenómeno del que tal vez no escapamos pero cuyo relato forma
parte de nuestro entorno.
... art is not universal but a changing western cultural category...
It is a curatorial truism that, nearly anything in a vitrine
looks good enough to hold one's gaze for a minute or two.
It seems axiomatic that it is not possible to exhibit objects
without putting a construction upon them.
The hegemonic West is always Me, [while] we others are the Other.
De todas maneras, en este espacio contemporáneo, en el cual el mundo
y las cosas del mundo parecen siempre vivir bajo la amenaza de,
o el desplazamiento y el jet-lag, o del autoritarismo y la autoafirmación,
permite negociaciones en las que eventualmente podemos ejercer criterios
propios.
... between the exhibitor's own label and the artifact is a space
in which the viewer will act by his own lights to his own ends.
El living room puede ser un espacio de la penumbra, donde tocamos
centímetro a centímetro las paredes con barro y sobre las cuales
coexisten figuras pintadas, obras enmarcadas, textos en muchas lenguas,
objetos cotidianos, vitrinas con colecciones de chicles, raíces,
fósiles o uñas.
En todo caso el living room siempre ofrece un par de sillones en
los cuales sentarse y da, a su manera, la bienvenida a los visitantes:
Mi casa es tu casa
You think you are the ones who move around and we are the ones
who stay put.
Carlos Capelán
Mayo del 2002
Santiago de Compostela, España
Bergen, Noruega
Text information
Todas las citas en cursiva y muchas otras más aparecen pintadas
en los muros de la instalación "Living-Room". Pertenecen a pensadores
contemporáneos tales como Jonathan Friedman, James Clifford, Gerardo
Mosquera, Thomas McEvilley, Baxandall, Duncan, Chinua Achebe, Robert
Farris Thompson, Johnny Loppopollo, Claude Lévi-Strauss o Jimmie
Durhamn, entre otros.
Texto para el catálogo de la
muestra Refuge, Henie Onstad Kunstsenter, Oslo 2002. (back
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